23 abr. 2007

# 002


Hace no muchos años ser analfabeto era no saber leer ni escribir, porque leer y escribir eran las técnicas usuales para formarse y para influir en el otro a través de los canales convencionales de comunicación. Pero el sistema siempre busca las herramientas adecuadas para frabicar analfabetos —a quienes manipular— a través de mecanismos cada vez más sofisticados. Hoy es analfabeto todo aquel que no puede interpretar las estrategias que son utilizadas contra él, camufladas de ocio o consumo principalmente. Hoy nos vende la burra cualquiera, hasta el perrito del tenderete del cultural mercadillo medieval, porque, aunque sepamos leer y escribir, cada día somos más analfabetos.
Ceferino López